Espresso
La esencia pura: 30 ml de extracción concentrada coronados por una crema dorada.
El atlas del café — edición 2026
Del espresso al cold brew: diez formas de transformar un mismo grano en ritual. Recórrelas todas.
La carta
Desliza para recorrer la carta. Cada bebida tiene su propio carácter: intensidad, textura y temperatura.
En profundidad
Cinco bebidas, cinco filosofías. Sigue desplazándote: la sección viaja en horizontal.
Nueve bares de presión durante 25 segundos convierten 7 gramos de café molido en el concentrado que define a toda la familia. Es la base de casi todo lo que viene después.
La regla de los tercios: un tercio de espresso, un tercio de leche y un tercio de espuma. Su cúpula cremosa lo convirtió en el desayuno italiano por excelencia.
Nacido entre Sídney y Auckland, dobla la apuesta con un doble espresso y una microespuma tan fina que parece pintura. Más café, menos aire.
Aquí el tiempo sustituye al calor: café macerando en agua fría entre 12 y 24 horas. El resultado es un concentrado dulce, limpio y con un 60 % menos de acidez.
El nombre viene del puerto yemení de Moca, pero la bebida es pura Nueva York: espresso, chocolate fundido y leche, a menudo coronados con nata.
«El buen café es un acto de precisión y de ternura.»
— Equipo AROMALAB
Resolvemos tus dudas
Todo lo que nos preguntáis en barra, respondido sin rodeos. Si te queda alguna duda, escríbenos desde el formulario.
Por mililitro, el espresso concentra más cafeína (~4 mg/ml frente a ~1,5 mg/ml del filtro). Pero como una taza de filtro tiene mucho más volumen, la taza de filtro completa suele aportar más cafeína total (90–120 mg) que un espresso solo (60–80 mg).
El flat white lleva doble espresso, menos leche y una microespuma finísima (medio centímetro), por lo que sabe más a café y tiene textura de seda. El latte es más grande, más lácteo y con algo más de espuma. Mismo ADN, carácter distinto.
Es café que supera los 80 puntos sobre 100 en la escala de la Specialty Coffee Association. En la práctica: granos con trazabilidad hasta la finca, tueste artesanal y defectos casi inexistentes. Todo lo que servimos aquí lo es.
En un bote hermético y opaco, en un lugar fresco y seco, lejos de la luz. Evita la nevera (condensa humedad y absorbe olores) y compra en grano: el café molido pierde la mitad de sus aromas en minutos. Consume el paquete en las 3–4 semanas siguientes al tueste.
Sí: cualquier bebida de la carta se prepara con leche de avena, almendra o soja sin coste extra. Nuestra avena es la versión «barista», pensada para texturizar igual que la leche de vaca y aguantar el latte art.
Claro. Tostamos cada semana y vendemos bolsas de 250 g en barra y online: tres orígenes de temporada y nuestro blend de la casa. Si nos pides consejo, te recomendamos el tueste según tu cafetera.
El ritual, en imágenes
Cada café preparado en nuestra barra tiene una historia. Haz clic en cualquier imagen para verla de cerca.
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